martes, 19 de agosto de 2014
El Hogar 1
"El mundo de fuera no ha sido siempre así. Lo dice en los libros. Los humanos de antes aprendían las cosas mientras dormían gracias a avanzados sistemas de educación. Todos y cada uno sabían todo lo que un ser humano podía saber. Nadie pasaba hambre, nadie caía enfermo, nadie sufría en aquel mundo. Todas las calamidades que siempre habían azotado al hombre habían sido erradicadas de su vida. Todas salvo una; La guerra. Porque el hombre puede cambiar, pero la guerra nunca cambia.
Nadie recuerda quién ni por qué apretó el botón rojo, pero las consecuencias fueron mucho mas devastadoras de lo que se había podido imaginar. El Apocalipsis del que habla la Biblia fue sólo el comienzo. La vida en el planeta estuvo a punto de extinguirse, varias veces, sin embargo algunas especies logramos sobrevivir. Unas por adaptación, otras por pura suerte y otras porque, como dice Ransam, mal bicho nunca muere. La mayoría de adaptaciones dieron lugar a nuevas subespecies y los cruces entre ellas terminaron por forjar, durante los últimos 400 años, las especies modernas, incluidos los nuevos tipos de seres humanos, entre los que me encuentro. Los "Corredores" son ágiles y escurridizos, capaces de realizar increíbles proezas en un pestañeo. Los "Elementales" tienen una afinidad innata con las fuerzas que rigen el universo y pueden modelar partes de la realidad a su antojo. Los "Recios",como yo, somos altos y fuertes y tenemos recursos casi inmediatos de adaptación al medio. Los "Psíquicos" son temidos y odiados por casi todos, pueden manipular las mentes de los demás, especialmente de los humanos no mutados. Hay varios tipos más de mutaciones pero, en su mayoría, son violentas y desagradables.
Desgraciadamente hoy en día nos afligen muchas enfermedades, la vida no tiene apenas comodidades y no podemos adquirir el conocimiento mientras dormimos plácidamente, tenemos que conformarnos con las aburridas clases del colegio del profe Chett. Pero aquí en EL Hogar, no sufrimos la mayoría de las penurias que azotan a la gente del exterior. Los mayores cuidan de los pequeños, hasta que tienen que irse, porque en El Hogar hay una ley inquebrantable: Nadie puede permanecer más allá de los 16 años en El Hogar. A partir de esa edad los que eran pequeños se convierten en mayores y los que eran mayores se van para dejar paso a otros pequeños que vendrán. Nadie sabe cómo o por qué, pero los niños siguen llegando y así El Hogar sigue existiendo. Así ha sido siempre y así seguirá.
Redacción de fin de curso para la clase de Historia.
Elise Zapatillas."
La chica leyó el papel un par de veces, aplicó algunas correcciones y asintió, acto seguido firmó el papel. Un ruido detrás de ella llamó su atención.
-Si escribes eso último el profe Chett se va a mosquear.-
-¡Marty! ¿Cuantas veces te he dicho que no me espíes?.- Linda se volvió hacia el chico pero este ya no estaba en el lugar del que provenía su voz. -Deja tus jueguecitos y dedícate a hacer tus deberes, si suspendes no podrás hacer la prueba.-
-Mira que eres aburrida Zapatillas.- Las sombras que cubrían la pared de la cueva tomaron forma humana y el chico se materializó de entre ellas. -Además, tengo la redacción de Historia de otro chico que salió del hogar mucho antes de que Chett fuera nuestro profe.
-Además de inmaduro, ¡eres un tramposo!.-
-Por eso me llaman "Sombras".- Dijo y se sentó al lado de ella.
El joven era pequeño y delgado, su piel era de un violeta apagado, casi gris y sus ojos de un negro intenso que abarcaba todo el globo ocular. De entre todas las mutaciones aleatorias que un humano podía sufrir la de Marty "Sombras" era una de las menos comunes. Era grácil y habilidoso como un "Corredor" pero con las dotes innatas de los "Elementales". Posiblemente el chico era el resultado de una mezcla de mutaciones de sus padres, sin embargo, nadie en El Hogar conocía a sus padres. En El Hogar sólo vivían niños.
Elise miró a Marty, jugueteaba con una piedrecita entre las manos. -¿Tu crees que moriremos allá afuera?.-
-¿Por que íbamos a morir? idiota. Ransam y el profe Chett salen a menudo y vuelven de una pieza.-
-Pero Johnny...-
-Lo de Johnny fue un accidente, todos lo sabemos. Los accidentes ocurren.-
Marty esperó unos segundos y lanzó la piedra al fondo de la sala tallada en la roca viva. Cogió aire y tomó la mano de Elise. -No en El Hogar. ¿Por qué no podemos quedarnos aquí? ¿Por qué tenemos que irnos y que nunca más se sepa de nosotros?-
Deshaciéndose de Marty, Elise se levantó, sus casi 1.80m dejaban a su amigo medio metro atrás en estatura. Los "Recios", como se conocía a la mutación de Elise, se caracterizaban por tener un físico sobrehumano así como una adaptación al medio casi instantánea. Dicha adaptación le valió su apellido cuando, aprendiendo a andar con apenas un año, tras hacerse daño al pisar el suelo de roca de El Hogar, sus pies formaron una costra de piel resistente y adherente ideal para el medio cavernoso en tan sólo unos minutos.
-Marty Sombras, eres un cobarde. Siempre lo has sido y siempre lo serás.- Y diciendo esto subió por la ligera pendiente y se encaminó hacia la gran sala rocosa conocida como "La Escuela".
Marty se quedó pensativo viendo como Elise se alejaba. Buscó otra piedrecilla y sus manos juguetearon con ella inconscientemente mientras pensaba en sus miedos acerca del exterior. Tras unos minutos la miró y su forma le recordó vagamente a la de un cráneo. Lanzó la piedra con todas sus fuerzas y corrió tras los pasos de su amiga.
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